1. Irse a la cama sin desmaquillarse
No desmaquillarse es el peor de los hábitos pero sin embargo el más común y por ello se ha ganado la primera posición.
Irse a dormir sin desmaquillarse significa irse a la cama con toda la contaminación acumulada durante todo el día sobre el rostro. Fondo de maquillaje, sombra de ojos, máscara de pestañas... todos estos productos acumulan el sebo producido por tu piel así como el todo el polvo presente en la atmósfera.
No desmaquillarse antes de irse a la cama puede obstruir tus poros (como consecuencia puntos negros), granos enquistados y ligeras irritaciones en los ojos, especialmente peligrosas si los maquillas demasiado.
Para evitar este tipo de problema será suficiente con que tengas al lado un cómodo paquete de toallitas desmaquillantes para que lo utilices los días que llegues muy tarde a tu casa y te sientas muy cansada como para seguir todo el ritual de limpieza facial.

